¿Cual fue el pecado más abominable que cometió Coriantón?

26 de febrero de 2016


Aquí voy a exponer otro ejemplo de una mala interpretación por algunos hermanos y que se ha quedado en nuestra cultura como una verdad absoluta pero que cuando se analiza los textos se puede comprobar fácilmente que es todo una mala interpretación de los versículos y que está tan aceptado en nuestra cultura que el cambiarlo sería más malo que bueno.

Siempre me ha llamado la atención el énfasis que la iglesia hacía del pecado de Coriantón como el más grave de todos después de derramar sangre inocente o negar el Espíritu Santo. ¿Cómo podía ser que la fornicación fuera el tercero en gravedad? Me resultaba extraño que fuera catalogado como el tercero en gravedad cuando es uno de los pecados más recurrentes en la Iglesia por el que se excomulga a muchos varones. A pesar que las Autoridades Generales usaban esos versículos para demostrar la gravedad de la falta de castidad, yo aún me sentía incómodo ante la afirmación de que era el tercero más grave. Reconozco que es uno de los pecados que más daño hace. No solo al que lo practica sino a su entorno. Se pierde la confianza, la lealtad, se rompe lazos familiares pero ponerlo al nivel del asesinato me parecía excesivo. El asesino no puede restituir una vida quitada por eso no hay arrepentimiento completo para el asesino pero ¿ocurre lo mismo con la falta de castidad? Pues no. Entonces sin minimizar que romper la ley de castidad es un pecado, ¿a que se refería alma con el pecado mas abominable que cometió Coriantón? La respuesta la hallé en el blog de Cumorah que hay un artículo sobre el tema y un participante compartió un enlace del 2009 donde se hablaba de lo mismo. Así que aquí traduzco el artículo en inglés y que me pareció valioso traducir y compartir.(1)

Las escrituras dice lo siguiente:

¿No sabes tú, hijo mío, que estas cosas son una abominación a los ojos del Señor; sí, más abominables que todos los pecados, salvo el derramar sangre inocente o el negar al Espíritu Santo? Alma 39:5

Tradicionalmente, "estas cosas" se han interpretado como pecado sexual. Vease la nota a pie de página del versículo o los muchos discursos que se ha usado ese versículo para hablar de la ley de castidad. Aunque los avisos son necesarios para que no rompamos esa ley, "estas cosas" en ese versículo se refiere a que el pecado más grave es apartar a la gente de Dios. Analicemos nos versículos:

Porque tú no hiciste tanto caso de mis palabras, entre el pueblo de los zoramitas, como lo hizo tu hermano. Y esto es lo que tengo en contra de ti: Tú seguiste jactándote de tu fuerza y tu sabiduría. Y esto no es todo, hijo mío. Tú hiciste lo que para mí fue penoso; porque abandonaste el ministerio y te fuiste a la tierra de Sirón, en las fronteras de los lamanitas, tras la ramera Isabel. (Alma 39:2-4)

Aquí Alma incluye una lista de pecados que Coriantón cometió:

No hizo caso de las palabras de Alma , entre el pueblo de los Zoramitas

Se jactó de su propia fuerza y sabiduría

Abandonó el ministerio.

Y por supuesto corrió detrás de la ramera Isabel.

Por tanto, cuando habla de “estas cosas” obviamente se está refiriendo a la lista mencionada anteriormente en la que la ley de castidad es una de ellas. Alma escribe sobre “estas cosas” mas bien que “esta cosa” si hubiera sido el caso de que Coriantón hubiera roto solo la ley de castidad con Isabel. Sin embargo, una lectura del capítulo completo sugiere que la ley de castidad no era la única cosa por la que Alma estaba preocupado o que fuera su mayor preocupación ya que tres veces más Alma le critica sobre su comportamiento y la ley de castidad no ocupa un lugar prominente.

No te dejes llevar por ninguna cosa vana ni insensata; no permitas que el diablo incite tu corazón otra vez en pos de esas inicuas rameras. He aquí, oh hijo mío, cuán gran iniquidad has traído sobre los zoramitas; porque al observar ellos tu conducta, no quisieron creer en mis palabras. (Alma 39:11)

Alma en este versículo habla de la falta de castidad de Coriantón pero no fue lo único que lo llevó a por el derrotero pecaminoso sino también el daño a la obra misional que hizo por su ejemplo. La falta de castidad de Coriantón era preocupante pero no tanta como el impacto en la obra misional. Por si acaso el mensaje no se entendió, Alma lo repite dos veces más con respaldo divino:

Y ahora el Espíritu del Señor me dice: Manda a tus hijos que hagan lo bueno, no sea que desvíen el corazón de muchos hasta la destrucción. Por tanto, hijo mío, te mando, en el temor de Dios, que te abstengas de tus iniquidades; que te vuelvas al Señor con toda tu mente, poder y fuerza; que no induzcas más el corazón de los demás a hacer lo malo, sino más bien, vuelve a ellos, y reconoce tus faltas y la maldad que hayas cometido. (Alma 39:12-13)

Note lo que el Espíritu le dice a Alma que debe enfatizar a sus hijos que no desvíen a otros. Sobre castidad no es de lo que está hablando el Espíritu con Alma sino sobre el desviar a otros. Dos veces en estos versículos, la preocupación de Alma no es sobre la virtud de Coriantón sino sobre como su conducta repercutió en los demás




Notas.

(1) http://www.patheos.com/blogs/faithpromotingrumor/2009/08/corianton%E2%80%99s-major-sin-was-%E2%80%A6-fill-in-the-blank/


¿Qué es el Journal of Discourses?

20 de septiembre de 2015

Los críticos de la Iglesia en su afán de desacreditar la Iglesia, buscan una aguja en un pajar para reescribir la historia y doctrina SUD. Para aquellos cualquier declaración de un miembro, pero es mejor si la cita es de un Setenta, Apóstol o miembro de la Presidencia, es útil para sus fines. Demostrar que la historia y la doctrina del siglo XIX es muy diferente a la actual. Y la fuente favorita de estos críticos son los Diarios de Discursos donde está registrados los discursos de las Autoridades Generales desde el 16 de Enero de 1853 hasta el 6 de Marzo de 1886. Al ser estos libros (26 tomos de unas 300 páginas cada uno) los discursos de las Autoridades Generales, afirman que sientan cátedra. Es decir, que son Escritura y todo lo que se dice es de obligado cumplimiento o aceptarlo como doctrina. 
El Manual de Instituto para D&C dice:
Preguntas que comúnmente se hacen en cuanto a los profetas Los profetas de Dios no alegan ser infalibles, ni que todo lo que dicen o hacen sea lo que el Señor diría o haría. Sólo cuando actúan de acuerdo con la voluntad del Señor llegan a ser portavoces de El. Ningún Presidente de la Iglesia ha dudado en señalar que tiene debilidades e imperfecciones. Estos hechos, junto con el respaldo que el Señor da a sus siervos, hacen aparecer interrogantes en cuanto a cómo reaccionar ante el consejo de los profetas. A continuación aparecen algunas de las preguntas más comunes:
¿Es inspirado todo lo que dice el profeta?
Cierta vez le hicieron a José Smith esa misma pregunta, y respondió: “Un profeta es profeta sólo cuando actúa como tal” (History of the Church, 5:265).
El élder John A. Widtsoe comentó estas palabras de José Smith: “Esta declaración establece una clara diferencia entre la actuación (la conducta) y las palabras oficiales y las no oficiales de los líderes de la Iglesia. En esa declaración el profeta José Smith reconoce que tiene el derecho y a la vez el deber, como Presidente y Profeta de la Iglesia, bajo la inspiración del Señor, de hablar autorizada y oficialmente para esclarecer y guiar a la Iglesia. Pero también reconoce que tiene el derecho, como otros hombres, de trabajar, de descansar, de divertirse; de conversar, hacer comentarios, expresar opiniones y escuchar las opiniones de otros; de aconsejar y bendecir como cualquier miembro de la Iglesia” (Evidences and Reconciliations, 1:182).
El élder Widtsoe siguió diciendo, sin embargo, que las “opiniones personales [de un profeta] son más dignas de consideración que las opiniones de otros hombres de mayores dotes y experiencia pero carentes del poder del oficio profético... los puntos de vista personales de un hombre así en cuanto a cualquier tema importante deben merecer respetuosa atención”. (Evidences and Reconciliations, 1:183-84.) [...] El presidente J. Reuben Clark, hijo, nos amonestó:
“Nunca cometeréis un error siguiendo las instrucciones y el consejo de aquel que está a la cabeza como portavoz de Dios en la tierra”. (En Conference Report, oct. de 1945, pág. 166.)
El élder Ezra Taft Benson añadió su voz a otros testimonios: “Seguid atentamente al Profeta, pues el Señor no permitirá nunca que su profeta desvíe a esta Iglesia. Vivamos en comunión con el Espíritu, para poder poner a prueba todo consejo”. (En Conference Report, oct. de 1966, pág. 123.)
Las expresiones de amor y confianza en el profeta viviente y el deseo de sostener a quien el Señor ha elegido resultarán en grandes bendiciones, una de las cuales es el perdón de los pecados (véase D&C. 50:36; 6:14; 108:1).
¿Cuándo hay que considerar como Escritura las palabras de los profetas? El Señor dijo: “Y éste es el modelo para ellos: Hablarán conforme los inspire el Espíritu Santo. Y lo que hablen cuando sean inspirados por el Espíritu Santo, será Escritura, será la voluntad del Señor y será la intención del Señor, será la palabra del Señor, será la voz del Señor, el poder de Dios para salvación” (D&C. 68:3-4).
Aunque quienes integran la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce se sostienen como profetas,videntes y reveladores, “solamente el Presidente de la Iglesia”, dijo el presidente J. Reuben Clark, hijo, “el Sumo Sacerdote Presidente, es sostenido como Profeta, Vidente y Revelador para la Iglesia, y solamente él tiene el derecho de recibir revelaciones para la Iglesia, ya sean nuevas o aclaratorias, o de dar interpretaciones autorizadas de las Escrituras que serán oficiales para la Iglesia, o de cambiar la doctrina existente de la Iglesia. El es el único portavoz de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la única y verdadera Iglesia. Solamente él puede declarar la voluntad de Dios para su pueblo. Ningún oficial de cualquier otra iglesia en el mundo tiene este derecho y gran prerrogativa” (Church News, 31 de julio de 1954, pág. 10).
El presidente Clark además explicó cómo uno puede saber si un profeta ha sido inspirado por el Espíritu Santo: “Podemos discernir si los oradores han sido inspirados por el Espíritu Santo sólo si nosotros mismos también lo somos. “En cierto modo, esto nos hace a nosotros responsables de determinar cuándo es que hablan bajo esas condiciones”. (Church News, 31 de julio de 1954, pág. 9.)
¿Tiene el profeta que iniciar sus palabras con la frase “Así dice el Señor” cuando habla como profeta? La respuesta es no. El presidente J. Reuben Clark, hijo, dijo: “Hay quienes insisten en que a menos que el profeta del Señor declare “Así dice el Señor”, el mensaje no debe tomarse como revelación. Esta es una base equivocada para juzgar, pues, aunque algunas de nuestras revelaciones modernas. . . incluyen estas palabras, hay muchas otras que no”. (Church News, 31 de julio de 1954, pág. 10; cursiva agregada.) (1) 
Queda claro cual es la posición de la Iglesia en cuanto quien tiene el derecho de recibir las revelaciones de la Iglesia. Pero a pesar de esto hay críticos que dicen:
"el apóstol mormón George Q. Cannon dijo que el chocolate caliente y las sopas estaban prohibidos porque son bebidas, y son calientes (Journal of Discourses, Vol. 12, pp. 221 & 223). Sin embargo, siguiendo esta lógica, ¿quiere esto decir que el café y el té fríos sí están bien?"
Ahí está. El mismo Cannon, apóstol, profeta, vidente y revelador, dijo que la sopa era pecado.
El autor de ese comentario, que aparece en el apartado de comentarios del blog, fue miembro, misionero y miembro de un obispado como muchos críticos y a pesar que la posición de la Iglesia es claro en cuanto al profeta, aún insisten en tomar el Journal of Discourses como Palabra de Dios, inmutable y fiable.
En mi búsqueda de información, Estudios del Mormonismo de Luis Castillo, encontré un muy buen artículo sobre los Journal of Discourses. Este blog tiene la particularidad de que todos los artículos son citas literales de las fuentes oficiales de la Iglesia. Si usted tiene alguna pregunta y quiere saber lo que la Iglesia piensa oficialmente, este es su blog. El artículo es cuestión se titula Journal of Discourses, ¿Talmud Mormón? y lo he copiado casi en su totalidad, añadiendo alguna que otra cita de interés.

El siguiente comentario del ex profesor de la BYU y erudito SUD Stephen E. Robinson es muy instructivo:
“… es cierto que muchos Santos de los Últimos Días, desde los presidentes de la Iglesia y miembros del Quórum de tos Doce, hasta miembros que puedan escribir libros y artículos, han expresado sus propias opiniones en asuntos doctrinales. No obstante, hasta que estas opiniones sean presentadas a la Iglesia en conferencia general, y sostenidas por el voto de la conferencia, no son doctrina obligatoria ni oficial de la Iglesia. Las críticas a la doctrina SUD rara vez reconocen esta diferencia vital. Más bien, si algún Santo de los Últimos Días, especialmente uno de los líderes, alguna vez dijo algo, estos críticos lo toman para representar al “mormonismo”, sin tener en cuenta el contexto de esa declaración en particular, y sin Importar si algún otro miembro de la Iglesia alguna vez lo dijo o lo creyó. A menudo los Santos de los Ultimas Días mismos son culpables de cometer el mismo error e Investigar el Diario de Discursos, como si éste fuera una especie de Talmud Mormón, buscando “nuevas” doctrinas, que no se hallen en las obras corrientes de la Iglesia, y no se enseñen en ella hoy día.” (Stephen E. Robinson. ¿Son los Mormones Cristianos? página 15).

A pesar de que el Diario de Discursos contiene las palabras de los primeros líderes de la Iglesia debemos entender claramente lo que explico el hno. Robinson. Si deseamos conocer, comprender y enseñar correctamente la doctrina del reino debemos aceptar lo que con autoridad y claridad enseño el Elder B.H. Roberts:
“No es suficiente citar dichos supuestamente expresados por José Smith o Brigham Young sobre temas doctrinales. Nuestra propia gente también necesita Instrucción y corrección respecto a esto. Es común escuchar a algunos de nuestros hermanos mayores decir esto “El Hermano Brigham lo predicó, yo lo escuché.” Pero ésta no es la cuestión. La cuestión es: ¿lo ha dicho Dios? … ¿Estaba el Profeta hablando oficialmente? … Para los discursos impresos aún de los Hermanos que dirigen, se mantiene el mismo principio. No constituyen el tribunal de última Instancia sobre doctrina. Pueden ser muy útiles como aclaración, y son generalmente muy buenos y bien fundados en doctrina, pero no son la fuente fundamental de doctrinas de la Iglesia. La regla a este respecto es: Lo que Dios ha hablado, y lo que ha sido aceptado por la Iglesia como la palabra de Dios, en esto y sólo en esto fundamentamos la doctrina.” (Roberts, en el Deseret News 23-7-1921. sec.4, pág. 7)
Los argumentos Antimormones que se basan en las citas del Journal of Discourses son a menudo los argumentos de un hombre de paja, que intentan afirmar la doctrina mormona en base solo de observaciones especulativas de los primeros líderes. Como Stephen Robinson lo expreso,
 ... Una y otra vez los Santos de los Último Días se les niega ... [el] privilegio básico de definir e interpretar sus propias doctrinas. Con bastante frecuencia un Santo de los Últimos Días trata de explicar los principios de su fe a los no mormones y este se ve interrumpido por algún autoproclamado experto que dice: "¡No, eso no es lo que tu crees, esto es lo que tu crees!" A ello generalmente sigue un recital de algún abracadabra que en realidad no se enseña en la Iglesia SUD. Reflexionen sobre el absurdo de la situación "Tu no sabes lo que tu crees, pero sé lo que tu crees, yo sé tus pensamientos mejor que tú!" ... Cuando los no mormones tratan de imponer doctrinas sobre los Santos de los Últimos Días o interpretarlos por nosotros, las ficciones que generalmente resultan se dividen en tres categorías: mentiras absolutas, distorsiones de genuinas doctrinas mormonas en formas irreconocibles, o la representación de anomalías dentro de la tradición mormona como línea principal o enseñanza oficial de los Santos de los Últimos Días (2)
En la sección Temas del Evangelio de la pagina web oficial de la Iglesia encontramos esta información:
“Journal of Discourses [Diario de discursos] no es una publicación oficial de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Se trata de una recopilación de sermones y otros materiales de los primeros tiempos de la Iglesia, que se transcribieron para su posterior publicación. Contenían algunas instrucciones doctrinales, así como consejos prácticos; algunos de ellos son de naturaleza especulativa y algunos sólo de interés histórico.

El contenido de Journal of Discourses se transcribió, a veces de manera inexacta, y se publicó entre 1854 y 1886 en Inglaterra. Esta recopilación contiene ciertas declaraciones doctrinales así como otros materiales de interés para los Santos de los Últimos Días que vivían lejos del centro de la Iglesia. Aparecen discursos pronunciados en ocasiones diversas, como funerales, informes de misioneros al terminar su misión, oraciones y las actas de un juicio. Journal of Discourses se elaboraba bajo la dirección de las personas que transcribían el material, entre ellos George M. Watt, David W. Evans y George W. Gibbs.

George M. Watt, que tenía habilidad para la taquigrafía, había transcrito muchas conferencias y sermones para Deseret News. Apenas recibía remuneración por su trabajo. Dado que, en general, Deseret News no se hallaba disponible fuera de los Estados Unidos, Watt le propuso a Brigham Young la idea de publicar este material vía suscripción. Este programa pondría los materiales a disposición de más miembros de la Iglesia y permitiría que el élder Watt se ganara la vida con esta labor. El presidente Brigham Young apoyó el plan y en el primer ejemplar se incluyó una carta de la Primera Presidencia en la que se alentaba a los miembros de la Iglesia a cooperar en la “compra y venta” de este diario.
La exactitud de algunas transcripciones se ha puesto en tela de juicio. No se disponía de la tecnología ni los procesos modernos para comprobar la precisión de las transcripciones, lo cual llevó a que se hayan documentado errores importantes. Journal of Discourses contiene enseñanzas interesantes e ilustrativas de los primeros líderes de la Iglesia; no obstante, no constituye en sí mismo una fuente fidedigna de doctrina de la Iglesia.” (https://www.lds.org/topics/journal-of-discourses?lang=spa)
¿Significa esto que no bebemos estudiar ni utilizar esta fuente primaria? ¿Debemos rechazar su contenido? por supuesto que no, solo debemos tener claro que estas transcripciones no siempre contienen las palabras exactas de los primeros lideres de la Iglesia y que así como contiene enseñanzas que hoy se consideran doctrina oficial de la Iglesia, también contiene enseñanzas que son de naturaleza especulativa y no concuerdan con nuestra doctrina. En el pasado la Iglesia y las autoridades generales ocasionalmente han utilizado el Diario de Discursos en manuales y discursos oficiales. Adjunto aquí unas capturas de pantalla para probar lo antes mencionado.
Una página web donde podemos encontrar los Journal and Discourses en PDF es: Journal of Discourses PDF
Los que emprendan  este estudio deben tener la capacidad de poder diferenciar entre la verdadera doctrina y las opiniones o especulaciones contenidas en el Diario de Discursos, por ello primero deben conocer las escrituras, las enseñanzas inspiradas de los presidente de la Iglesia y además contar con la guía del Espíritu.
¿Que debemos hacer cuando alguien proclama una doctrina basado el El Diario de Discursos?
“Para determinar si algo es parte de la doctrina de la Iglesia, podemos preguntar: ¿Se encuentra dentro de los cuatro libros canónicos? ¿Está dentro de las declaraciones o de las proclamaciones oficiales? ¿Se ha comentado en la conferencia general o en otras reuniones oficiales por los actuales líderes generales de la Iglesia? ¿Se encuentra en los manuales generales o en los cursos de estudio aprobados actualmente? Si satisface cuando menos uno de los criterios mencionados, podemos sentirnos seguros y podemos enseñarlo apropiadamente.” (Robert L. Millet. ¿Cuál es nuestra doctrina?)

Notas:
(1) Manual de Instituto de D&C
(2) Robinson 1991, 9-10

El Relato de la Mujer Adultera de Juan, ¿Ficción o Realidad?

22 de agosto de 2015
 Codex Washingtonianus, fechado hacia el 400
Papiro p75 (Bodmer XV) fechado hacia 175-225

Papiro p66 de la Serie Bodmer (unas pocas hojas identificadas como parte del Evangelio de Juan, fechadas hacia el 200)
En resumen, nos encontramos con el siguiente panorama (que se aplica al final de Marcos también): un texto, o relato, que no se menciona en los textos más antiguos y fidedignos como P66, P75  B, otros importantes códices y numerosos minúsculos. Los Códices A y Efraimi Rescriptus son defectuosos en esta parte del cuarto Evangelio, pero es muy probable que ninguno de ellos contuviera este pasaje, pues una cuidadosa medición evidencia insuficiente espacio para incluir la sección en las páginas que faltan junto con el resto del texto (Véase las fotos que aparecen al principio del escrito). El pasaje está igualmente ausente en las más antiguas versiones orientales y georgianas y en algunos mss. armenios antiguos.
En occidente, el pasaje es omitido en la versión gótica y en varios manuscritos del texto Latino Antiguo. Ninguno de los padres de la Iglesia griega cita el pasaje hasta el s.XII (Eutimio Zigabenus), y esto para comentar, precisamente su ausencia de los más confiables manuscritos del NT y que luego aparece pero en diferentes versiones, unas más cortas que otras, en otros manuscritos aparece con asteriscos, en otros aparece en diversos partes (intercalado en Lucas o al final de Juan), hasta que luego se uniformiza el nuevo texto tal como lo conocemos en manuscritos menos antiguos como el Textus Receptus de donde provienen la mayoría de las Biblias, incluyendo la Biblia SUD.
Normalmente, la ventaja de leer libros escritos por historiadores y no por pastores, sacerdotes exclusivamente hacen que nuestra visión sea más amplia para tomar una decisión ya que, a veces, los últimos traducen según doctrina y no según el texto. Ejemplo la Traducción del Nuevo Mundo. Normalmente, os historiadores juntan toda la evidencia, a favor y en contra y suelen dar una visión más objetiva. Los pastores y sacerdotes suelen carecer de rigor profesional, y presentan solo la evidencia a favor de sus posiciones pre determinadas, y con frecuencia distorsionan y exageran los hechos.
La evidencia a favor que la historia de la adultera fue añadida al evangelio de Juan es inmensa; no solo el estilo es diferente al resto del evangelio de Juan, sino que el vocabulario es muy diferente, y ademas interrumpe la secuencia entre Juan 7.52 y 8.12. Podemos concluir que la historia de la adultera no fue escrita por Juan. (1)
Desde hace más de un siglo, los eruditos Bíblicos ya sabían que el texto de la mujer adultera no era original de Juan, incluso algunas Biblias modernas, en nota a pie de página, alertaban al lector de ello.
En la versión de la Biblia Latinoamericana aparece una nota al pie referida a Juan 8.1:
Los más antiguos manuscritos del evangelio de Juan no contienen éste pasaje de 8,1-11. Se ha tratado de comaparar su vocabulario con el de Juan, pero las interpretaciones son contradictorias. Algunos creen que éste pasaje proviene de otras fuentes; entre otras se habla de Lucas: véase Lc 21,37. En todo caso, el hecho de que haya sido recibido universalmente no permite separarlo del libro ni negarle la inspiración.
Algunas versiones modernas de la Biblia en castellano ya omiten estos versículos como la Biblia Textual, El Código Real y la versión Israelita Nazarena.

Notas:
(1) Metzger, B 'A textual commentary on the Greek New Testament, 2 ed (Stuttgart, German Bible Society, 1994), p 187.

¿Por qué es importante una buena versión de la Biblia? Parte II

25 de febrero de 2015

Las citas de las Escrituras son las referencias que aparecen como aclaraciones de los textos en la Biblia Textual.

Cuando hace unos años se anunció en la página de la Iglesia que se iba a publicar una nueva versión del la Biblia estaba exultante de alegría. Una vez que conseguí mi copia, rapidamente la abrí por un versículo que la iglesia reconoce que es espurio y quería comprobar que había hecho en esta nueva edición. Cual fue mi sorpresa al abrir la nueva Biblia por Juan 5:4 y que decepción me llevé. Ahí estaba ese falso versículo y ni un comentario sobre su introducción posterior. Entonces abrí la Biblia por 1 Juan 5:7-8 y también estaba el añadido para demostrar la Trinidad.
Entonces, si esos versículos espurios que la misma Iglesia reconoce que se añadieron siglos más tarde, ¿cómo que en esta nueva traducción aparece?. Pregunté a un 70 de área que también es catedrático de Lengua Castellana y le expuse que no entendía el porque esos versículos espurios seguían en la nueva Biblia. Este hermano, me informó que la nueva Biblia es una revisión, no una traducción ya que si hubieran quitado esos versículos no se podría haber llamado Reina-Valera. Entonces dijo que lo que se había hecho es solo corregir algunas expresiones, cambiar palabras a otras más modernas y poco más. Si uno lee la introducción de la Biblia 2009 dice exactamente eso:
La presente edición de la Santa Biblia se ha preparado bajo la dirección de la Primera Presidencia y del Quórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. "Es una revisión de la Biblia Reina-Valera de 1909. La Biblia Reina-Valera ha constituido la Biblia castellana clásica desde hace más de cuatro siglos y ha sido de extraordinario valor para el lector hispanohablante. Es el resultado del trabajo inspirado de Casiodoro de Reina, cuya traducción original se publicó en 1569, y de Cipriano de Valera, quien la revisó en 1602. A través de los años, se llevaron a cabo cambios adicionales en diversas impresiones y ediciones. En 1909, Sociedades Bíblicas Unidas publicó una edición que estableció un texto estandarizado. Posteriormente, se han publicado otras revisiones, todas ellas basadas en la edición de 1909 En esta edición, se han preservado el espíritu y el lenguaje tradicional de las Escrituras. Se han conservado características gramaticales y estilísticas, así como términos arcaicos, salvo cuando ha sido preciso efectuar modificaciones que favorezcan la comprensión y la lectura del texto. Se han actualizado la acentuación, la puntuación y la ortografía. Los términos que han variado con el paso del tiempo y que en la actualidad tienen connotaciones inapropiadas se han sustituido por otros más adecuados. Donde se han hecho cambios en el contenido, éstos se realizaron comparando el texto con fuentes en hebreo, arameo y griego. Entre las ayudas de estudio de esta edición, se encuentran los resúmenes de los capítulos, las notas a pie de página, pasajes correlacionados con todos los libros canónicos de la Iglesia, y selecciones de la revisión que el profeta José Smith hizo de la Biblia del rey Santiago en inglés, además de mapas, fotografías y una breve guía de pasajes seleccionados de la Biblia. El lector que con oración sincera estudie esta edición de la Santa Biblia llegará a adquirir, mediante la inspiración del Espíritu Santo, una mayor comprensión y un testimonio más firme de Dios, el Eterno Padre, y de Su Hijo Jesucristo, nuestro Señor y Redentor, así como de la plenitud del Evangelio de Jesucristo.
Como bien dice la introducción, es una revisión que no tiene nada que ver con una traducción. ¿Cómo se ha hecho esta revisión? Pues de cada país hispanohablante, la Iglesia eligió a 3 hermanos para que durante unos años, creo que fueron dos, leyeran toda la Biblia y tomaran notas de sus impresiones y de lo que sentían y esas notas se mandaron a las oficinas centrales y con ellas fue como se revisó el vocabulario y las expresiones gramaticales adaptándolas a nuestro siglo. En ningún momento se han tomado los manuscritos antiguos. Por eso, se dice que es una revisión y no una traducción.
Personalmente, esta edición de las Escrituras no es muy buena ya que al estar basada en la edición de 2009, no incorpora los últimos descubrimientos en arqueología bíblica. Se han encontrado, desde 1909, docenas de manuscritos que ayudan a tener el texto sagrado más fidedignos. Que al no estar incorporados en nuestra Biblia oficial hace que esta edición quede muy anticuada. Actualmente, la versión Hebraica Stuttgartensia para el Antiguo Testamento y el Novum Testamentum Graece para el Nuevo, están disponible en Castellano, convirtiendo a esta Biblia como la mejor traducción, que existe, en nuestro idioma, muy superior a la que usamos en nuestras capillas.
Veamos algunos ejemplos de la Edición del 2009, que usamos, con la que menciono en este estudio y que cada uno juzgue cual es la mejor. Empezaremos con las enmiendas de los soferim. La Masorah (letra pequeña en los márgenes de los mss. hebreos), consiste en la concordancia de vocablos y frases destinadas a salvaguardar el texto sagrado. En determinadas partes de dichos manuscritos, se halla al margen una advertencia que dice: Esta es una de las dieciocho enmiendas de los Soferim. En realidad, las enmiendas hechas al Texto Original son más de dieciocho, pero se habla de este número como aquellas contenidas en la lista oficial. Aun cuando no figuran en ninguna de las listas especiales, los versículos 2 Samuel 12:14; Salmo 10:3; Eclesiastés 3:21; Malaquías 3:9 muestran también pasajes marcados por la Masorah como enmendados. Estas enmiendas se llevaron a cabo en una época anterior a la era cristiana, y no pueden ser consideradas como variantes textuales, puesto que las respectivas notas marginales advierten que se trata de enmiendas. La mayor parte de ellas fueron hechas mediante el cambio de una sola letra, con lo que la alteración no luce tan grande. Un cuidadoso examen en estos pasajes muestra que el propósito de tales enmiendas se hizo por un equivocado sentimiento de reverencia, eliminando del texto ciertos antropomorfismos que se suponían ofensivos a Dios y, por tanto, no debían ponerse en labios de los lectores, mientras que el texto primitivo era conservado en el margen. Sin embargo, desde la invención de la imprenta, los ejemplares impresos de la Biblia Hebrea presentan el texto sin las notas masoréticas destinadas a salvaguardarlo, con lo que el conocimiento de dichas enmiendas se ha perdido para el lector común. Ahora bien, como quiera que tales enmiendas afectan la figura antropomórfica, esto es, el atribuir a Dios acciones, pasiones o cualidades humanas, el editor decidió seguir la lectura del Texto Original, informando a pie de página.
Génesis 18:22
22 Y se apartaron de allí los varones y fueron hacia Sodoma, mas Abraham estaba aún delante de Jehová.
EL original decía:
22 Entonces los varones se volvieron y se encaminaron hacia Sodoma, pero Jehová se quedó aún con Abraham.
Gn. 18.22. En esta oración se registra la primera de las tiquney soferim (enmiendas de los Soferim) al Texto Masorético (MT). Aquí se trata de evitar el antropomorfismo, que les pareció demasiado fuerte, pues el texto primitivo registra: pero Jehová estaba aún delante de Abraham. Se consideró indigno que Dios tuviera que esperar a que Abraham indicara lo que mejor le parecía, y el texto fue alterado a: pero Abraham estaba aún delante de Jehová. Sin embargo, la traducción que se incorpora al texto concilia el contenido del texto original con la majestad divina.
Números 11:15
15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia ante tus ojos, y que yo no vea mi mal.
El original dice:
15 Si así has de tratarme, mátame del todo si he hallado gracia ante tus ojos, te ruego, para que no vea yo más tu mal.
Nm. 11.15. Esta es la segunda de las enmiendas de los escribas al TM. Originalmente se leía: para que no vea yo tu mal, lo que prob. se refería al castigo que Dios iba a enviar sobre su pueblo.
Números 12:12
12 No sea ella ahora como el que sale muerto del vientre de su madre, consumida la mitad de su carne.
12 No sea ella, te ruego, como el nacido muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya consumida la mitad de su carne.
Nm. 12.12. Aquí el texto original registra nuestra madre y nuestra carne, pero fue cambiado a su madre y su carne, prob. para no ofender la dignidad de Moisés como caudillo de Israel y mediador de la Ley.
1 Samuel 3:13
13 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos se han envilecido, y él no los ha reprendido.
13 Porque le he hecho saber que voy a castigar definitivamente su casa por la iniquidad cometida al saber que sus hijos maldecían a ’Elohim, y él no los refrenó.
1 S. 3.13. Muchas versiones siguen aquí la LXX, las cuales debieron percatarse de la enmienda y tradujeron conforme al texto primitivo: al saber que sus hijos maldecían a Elohim. Es de saber que el texto hebreo actual, alterado por los Soferim, registra: se han hecho viles a sí mismos (Heb. lajem, en lugar de ’elohim).
2 Samuel 16:12
12 Quizá Jehová mire mi aflicción, y me dé Jehová bien por sus maldiciones de hoy.
12 Quizá mire Jehová mi aflicción° y me devuelva bien a cambio de sus maldiciones este día.
2 S. 16.12. El TM registra literalmente: Quizá mire YHVH mi ojo (indicando llanto). El texto primitivo registra: Quizá mire YHVH con su ojo, cambiado para evitar el antropomorfismo.
2 Samuel 20:1
Y acaeció que se encontraba allí un hombre perverso que se llamaba Seba hijo de Bicri, hombre de Benjamín, el cual tocó la trompeta y dijo: No tenemos nosotros parte con David ni heredad con el hijo de Isaí. ¡Israel, cada uno a su tienda!
1 Pero estaba allí cierto hombre de Belial, llamado Seba ben Bicri, benjamita, quien dio soplido al shofar, y dijo: ¡No tenemos parte en David ni heredad en el hijo de Isaí! ¡Israel: cada uno a sus dioses!
12. 2 S. 20.1. Cada uno a sus tiendas. El texto primitivo registra: Cada uno a sus dioses. La enmienda se hizo trasponiendo la letra he por lamed, de modo que dijera: le’ohaleikhá = sus tiendas, en lugar de le’eloheikhá = sus dioses.
El mismo cambio ocurre en 1 Reyes 12:16; 2 Crónicas 10:16
Jeremías 2:11
11 ¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque ellos no son dioses? Sin embargo, mi pueblo ha cambiado su gloria por lo que no aprovecha.
11 ¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses? (aunque ellos no son dioses). ¡Pues mi pueblo cambió mi gloria por lo que no sirve!
Jer. 2.11. Heb. kebodí = mi gloria. Así estaba registrado en el texto primitivo, que los Soferim cambiaron a kebodó = su gloria, por las misma razones anteriores.
Ezequiel 8:17
17 Y me dijo: ¿No has visto, hijo de hombre? ¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que cometen aquí? Porque han llenado la tierra de violencia y han vuelto a provocarme a ira; y he aquí, se llevan el ramo a la nariz.
17 Y me dijo: ¿Has visto hijo de hombre? ¿Le parece poco a la casa de Judá cometer las abominaciones que cometen aquí? Porque después de llenar el país de violencia, se vuelven para irritarme más y más, ¡y hasta ponen la rama ante mis narices!
Ez. 8.17. En el texto hebreo modificado se lee: ponen la rama a sus narices. Con este cambio, los Soferim pretendían disimular el pecado de Judá, ya que la rama de referencia no es otra cosa que una estaca votiva, cortada de los árboles donde se daba culto a Astarté y tallada en forma de falo. Este obsceno culto idolátrico había sido introducido en la Casa de Dios y en sus atrios, y el pecado del que aquí se habla, por figura de antropomorfismo, consistía en que, al introducirla en el templo, aplicaban dicha rama (aserá) en las mismísimas narices del Dios de Israel.
Habacuc 1:12
12 ¿No eres tú desde el principio, oh Jehová, Dios mío, Santo mío? No moriremos. Oh Jehová, para juicio los pusiste; y tú, oh Roca, los has puesto para castigar.
12 ¡Oh Jehová, Dios mío y Santo mío! ¿Acaso no eres Tú desde el principio? ¡Oh Jehová, Tú no mueres! Tú has señalado este castigo para juicio, y Tú, oh Roca, los has establecido como reprensión.
Hab. 1.12. Los Soferim pensaron que la sola mención (aunque indirecta) de que
Dios pudiera morir, era de alguna manera en extremo ofensiva, y así el texto hebreo fue modificado para que se leyera no moriremos en lugar de Tú no mueres.
Job 32:3
Asimismo se encendió su ira contra sus tres amigos, porque los otros no hallaban qué responder, aunque habían condenado a Job.
3 También se enardeció contra sus tres amigos, pues al no hallar respuesta, habían dejado a Dios  por culpable.
Job 32.3. En esta enmienda, los Soferim cambiaron el registro del texto primitivo, que se leía: habían dejado a Dios por culpable por el que se lee actualmente en el TM: habían dejado a Job por culpable.
Lamentaciones 3:20
20  Aún lo tendrá en memoria mi alma que está abatida dentro de mí.
20 Lo tendré siempre en memoria, y tu alma guardará luto por mí.
Lm. 3.20. Esta es la última de las enmiendas de los Soferim. En el texto hebreo actual (y en todas las versiones) leemos: mi alma lo recuerda todavía, y está abatida dentro de mí. El texto original era: Y tu alma guardará luto por mí.
Malaquias 3:9
Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.
9 ¡Me habéis maldecido con maldición, porque vosotros, la nación toda, me estáis robando!
Mal. 3.9. El texto hebreo actual dice: Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me estáis robando. Originalmente el texto registra: Me habéis maldecido con maldición. Así, los escribas hicieron un ligero cambio y copiaron ne en vez de me, convirtiendo en pasiva lo que era voz activa.
Mateo 17:21
21 Pero este género no sale sino con oración y ayuno.
Versículo espurio.
Mt. 17.21. Pero esta clase de demonio no sale sino con oración y ayuno. En 17.20 Mateo pone fin a una narrativa. El siguiente versículo (21) es una conclusión duplicada tomada del texto paralelo en Mr.9.29, en donde, aun allí, la lectura es secundaria. El texto original de Marcos concluye sino con oración, por lo que las palabras y ayuno son secundarias y espurias. La relativa falta de respaldo para la lectio brevior (lectura más corta) no debe sorprender aquí, en vista del significado del ayuno y el respeto a sus características no sólo en la Iglesia Primitiva, sino también en el tiempo del monaquismo a través del período medieval. Pero aun así, los mejores y más confiables mss. conforman un apropiado respaldo textual a la lectura más corta. Es significativo que en Mt.17.21, la frase con nada puede salir, tomada de Marcos, fue cambiada en la mayoría de los mss. por la más
suave no sale. Igualmente merece mencionarse que, aparte de la tradición, contiene las lecturas sacar, partir, marchar. Indicación adicional del carácter secundario de Mt.17.21 es la influencia del texto de Marción, que aparece varias veces de distintas maneras. El códice Sinaítico y el códice Vaticano, así como la preponderancia de la tradición copta, constituyen una evidencia más que adecuada a favor de la originalidad de esta omisión en el texto de Mateo. Por otra parte, ninguno se habría atrevido a omitir una cláusula de tan atractivo significado, y los relativamente numerosos mss. de su omisión (particularmente asombroso es el respaldo a la lectio brevior de la antigua tradición siria y copta,
representantes de culturas donde el monaquismo y el ayuno eran especialmente estimados) ofrecen confirmación adicional de la férrea tenacidad que caracteriza a la tradición
Marcos 16:9-20
Versículos espurios.
Mr. 16.9-20. Los mss. griegos que existen en la actualidad, registran cuatro finales distintos para este Evangelio: 1) En el primero, los doce últimos vv. (9-20) del texto están ausentes de los mss. griegos más antiguos y fidedignos, como son los códices Sinaítico y Vaticano y B, el códice Bobiensis (del tipo de texto Latino Antiguo), el manuscrito Siríaco Sinaítico, unos cien mss. armenios, y dos mss. antiguos georgianos (del 897 y 913 d.C.). Clemente de Alejandría y Orígenes no muestran conocimiento de la existencia de estos versículos; además, Eusebio y Jerónimo aseveran que el pasaje está ausente en casi todas las copias griegas de Marcos conocidas por ellos. La forma original de las secciones de Eusebio (descritas por Ammonio), no hace provisión para las secciones numeradas del texto después de 16.8. Algunos mss. que contienen el pasaje, tienen notas del escriba declarando que algunas copias antiguas griegas no lo registran; y en otros mss., el pasaje está marcado con los llamados obeli (signos convencionales utilizados por los escribas para indicar una adición no genuina en un documento). 2) En el segundo, varios mss. (incluyendo cuatro mss. griegos unciales del s. VII, VIII, y IX, el Latino Antiguo, el margen del Harcleano Siríaco, algunos mss. saídicos y boaíricos, y no pocos mss. etíopes) continúan después del v. 8 de la siguiente forma (con variaciones insignificantes): … pero ellos informaron brevemente a Pedro y a los que estaban con él, todo lo que se les había dicho. Y después de esto, Jesús mismo mandó a través de ellos, de oriente a occidente,
la sagrada e imperecedera proclamación de salvación eterna. Todos estos mss., también incluyen a continuación los vv. 9-20. 3) En el tercero, el final tradicional de Marcos (tan familiar a través de las traducciones basadas en el TR), está presente en un enorme numero de mss., incluyendo los códices Alejandrino, Efraemi Rescriptus y Beza Cantabrigiensis. En los escritos patrísticos, los últimos mss. en separar el final largo son Ireneo y el Diatessaron. No hay certeza de que Justino Mártir estuviera familiarizado con el pasaje; en su Apología (i.45), él incluye cinco palabras que se producen en una secuencia diferente (16.20). 4) En el cuarto, el final tradicional de Marcos también circuló durante el s. IV de acuerdo al testimonio de Jerónimo, en una forma expandida (preservada hasta hoy en el códice Washingtonianus) que, después del versículo 14, incluye: Y ellos se disculparon, diciendo: Esta época de desorden e incredulidad está bajo Satanás, quien no permite que la verdad y el poder de Dios prevalezca sobre las cosas impuras de los espíritus. Por ello, revela tu justicia ahora. Así hablaron a Cristo. Y Cristo les respondió: El período de años del poder de Satanás ha sido cumplido, pero otras cosas terribles se acercan. Y para aquellos que han pecado, fui entregado a la muerte, para que se vuelvan a la verdad y no pequen más; a fin de que puedan heredar la gloria de justicia espiritual e incorruptible que está en el cielo. Ahora bien, ¿cómo deberá ser evaluada la evidencia de cada uno de estos finales? Es obvio que la forma extensa del final largo (4) no tiene evidencia de ser original. No sólo su respaldo externo es extremadamente limitado, sino que la expansión contiene palabras y expresiones que no son de Marcos, así como otros términos que no se mencionan en ninguna parte del NT. Esta expansión contiene en sí misma un evidente sabor apócrifo. Probablemente se trate de la labor de un escriba del segundo o tercer siglo, quien pretendió suavizar la severa amonestación a los once en 16.14. El final más largo (3), aunque es corriente en una variedad de mss. (algunos de ellos antiguos), debe ser considerado como secundario, a causa de la siguiente evidencia interna: a) El vocabulario y el estilo de los vv. 9 al 20 no son de Marcos. b) La conexión entre 16.8 y 16.9-20, es tan desmañada y torpe, que es difícil aceptar que el evangelista
tuviera la intención de que tal sección fuera una continuación de su Evangelio (Esto es, el sujeto del v. 8 son las mujeres, mientras que Jesús es el supuesto sujeto en el v.9; donde también se identifica a Miriam Magdalena, aunque ella ya ha sido nombrada sólo unas líneas antes [15.47 y 16.1]; las otras mujeres de los vv. 1-8 son ahora olvidadas; el uso de habiendo, pues, resucitado, y la posición de primer (día), son apropiadas al principio de una narrativa comprensible, pero están fuera de lugar dentro de la continuidad de los vv. 1-8. En resumen, todas estas características indican claramente que la sección fue añadida por alguien que conocía una forma de Marcos que finalizaba abruptamente con el versículo 8, y pretendió suplir una conclusión más apropiada. En vista de las inconsistencias
entre los vv. 1-8 y 9-20, es muy poco probable que el final largo fuera compuesto ad hoc para llenar un vacío evidente; es más probable que dicha sección fuera extraída de otro documento, que data quizá de la primera mitad del segundo siglo. Es indudable que la evidencia interna del final corto (2), está en contra de su originalidad. Además de contener un alto porcentaje de palabras que no son de Marcos, su tono retórico difiere totalmente del estilo llano del evangelista. Finalmente, debe observarse que la evidencia externa para el final corto (2), se presenta a sí misma como un testimonio adicional que respalda la omisión de los vv. 9-20. Nadie que hubiera tenido disponible, como conclusión del segundo Evangelio, los doce versículos (9-20), tan ricos en material interesante, los hubiese reemplazado deliberadamente por cuatro líneas de un resumen descolorido y generalizado. Por ello, la evidencia documental que soporta (2) debe añadirse a la que soporta (1). De manera que, sobre la base de una buena evidencia externa, y de fuertes consideraciones internas, es evidente que la forma más acertada del Evangelio según Marcos es la que finaliza en 16.8.
Lucas 22:42-44
Espurio.
Lc. 22.43-44. El NTG omite estos versículos. Las palabras (v.43) y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo, (44) y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra, constituyen un inserto de tradición oral no registrado en los mss. más antiguos y fidedignos del texto del NT, tales como A B, Marción, Clemente, Orígenes, Atanasio, Ambrosio, Cirilo, y Juan Damasceno.
Juan 7-53-8:11
Espurio
Jn. 7.53–8.11. El Textus Receptus (TR) añade hasta 8.11 una tradición oral sobre el adulterio. En este
pasaje, la evidencia de un origen que no pertenece al apóstol Juan es abrumadora. Está ausente en tan importantes y diversos mss. como P66, P75  B, otros importantes códices y numerosos minúsculos. Los Códices A y Efraimi Rescriptus son defectuosos en esta parte del cuarto Evangelio, pero es muy probable que ninguno de ellos contuviera este pasaje, pues una cuidadosa medición evidencia insuficiente espacio para incluir la sección en las páginas que faltan junto con el resto del texto. El pasaje está igualmente ausente en las más antiguas versiones orientales y georgianas y en algunos mss. armenios antiguos.
En occidente, el pasaje es omitido en la versión gótica y en varios manuscritos del texto Latino Antiguo. Ninguno de los padres de la Iglesia griega cita el pasaje hasta el s.XII (Eutimio Zigabenus), y esto para comentar, precisamente su ausencia de los más confiables manuscritos del NT. Cuando uno añade a este impresionante y diversificado listado de evidencias externas, la consideración de que tanto el estilo como el vocabulario de este pasaje difieren notablemente del resto del cuarto Evangelio (véase cualquier comentario crítico), interrumpiendo la secuencia entre 7.52 y 8.12ss., el argumento contra la autoría de Juan es conclusivo. Al mismo tiempo, la narrativa contiene evidencias de veracidad histórica, la cual, la convierte en una pieza de tradición oral que circuló en ciertas partes de la iglesia occidental y que fue subsecuentemente incorporada en varios manuscritos en diversos sitios. La mayoría de los copistas consideraron que interrumpiría menos la narrativa de Juan si fuera insertada después de 7.52, en tanto que otros la ubicaron después de 7.36, o después de 7.44, o después de 21.25, o después de Lc.21.30. halla marcado por asteriscos, lo cual indica que, aun cuando los escribas lo incluyeron, estaban conscientes de su falta de credenciales satisfactorias. En oportunidades, se ha dicho que fue extraído deliberadamente del cuarto Evangelio pues podía ser interpretado en un sentido demasiado indulgente hacia el adulterio. Sin embargo, aparte del hecho de
una total ausencia de ejemplos de extracción de pasajes por motivos de prudencia moral, esta teoría falla en explicar por qué los tres vv. preliminares 7.53–8.2, tan importantes y descriptivos del momento y lugar en que todos los discursos del c.8 se expresaron, fueran omitidos con el resto.
Hechos 8:37
Espurio
Hch. 8.37. Mss. inferiores añaden el v.37: Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios, lo cual es una adición no hallada en los mejores mss. (P45 P74 A B C). Esta añadidura, que con algunas variaciones se lee en la mayoría de los mss. minúsculos, pasó al TR, y de allí a la mayoría de Versiones. No hay razón por la cual los escribas la hubieran omitido de haber estado originalmente en el texto. Debe notarse también, que Jesucristo no es una expresión de Lucas. La fórmula era sin duda utilizada por la Iglesia Primitiva en las ceremonias de bautismo, y pudo haber sido escrita en el margen de una de las copias de Hechos. Su inserción en textos tardíos, parece haber obedecido a la creencia de que Felipe no podía haber bautizado al etíope sin antes asegurar la confesión de fe, que necesita expresarse en la narrativa. A pesar de que el mss. más antiguo que contiene tales palabras data del siglo VI, su tradición era ya conocida al final del siglo II, pues Ireneo cita parte de ellas (Contra las herejías). Aun cuando el pasaje no aparece en los mss. de los que Erasmo dependió para su edición, él las insertó en su TR, pues, según sus propias palabras, juzgó que había ido omitido por descuido de los escribas.
1 Juan 5-7
Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.
7 Porque tres son los que dan testimonio,
Jn. 5.7. Después de dan testimonio, el TR añade lo siguiente: en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno… y tres son los que dan testimonio en la tierra. Que estas palabras son espurias y no tienen ningún derecho a integrar el texto del NP es verdad a la luz de las siguientes consideraciones: a) Evidencia Externa:
1) El pasaje está ausente de todos los mss. griegos conocidos, excepto cuatro, y éstos, contienen el pasaje en lo que parece ser la traducción de una recensión de la VUL. Estos cuatro mss. son el ms. 61, del S.XVI; el ms. 88 del S.XII (que tiene el pasaje escrito al margen con mano moderna); el ms. 629, del S.XIV o XV y el ms. 635 del S.XI (que tiene el pasaje escrito al margen por una mano del S.XVII. 2) El pasaje no es mencionado por ninguno de los Padres griegos, quienes, de haberlo sabido, ciertamente lo habrían empleado en las controversias trinitarias (Sabelio y Arrio). Su primera mención en griego es la versión (latina) de las actas del Concilio de Latera en 1215. 3) El pasaje está ausente en los mss. de todas las versiones antiguas (Siria, Copta, Armenia, Etíope, Árabe y Eslavónica (excepto la Latina). b) Probabilidad Interna: 1) En lo referente a la probabilidad de transcripción, si el pasaje hubiese sido original, no se puede hallar ninguna buena razón que justifique su omisión, bien accidental o intencionalmente, por copistas de cientos de mss. griegos, y por traductores de las versiones antiguas. 2) Respecto a la probabilidad intrínseca, el pasaje, simplemente, rompe el sentido del contexto.
Marcos 10:42
42 Pero Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son reconocidos como gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que en ellas son grandes tienen sobre ellas potestad.
42 Pero Jesús los llamó y les dijo: Sabéis que los que suponen ser gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los magnates de ellas ejercen despóticamente su autoridad sobre ellas.
Romanos 3:24
24 siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús,
24 siendo justificados por su gracia, sin merecimiento alguno, mediante la redención que tienen en Jesús el Mesías;
1 Corintio 2:11-14
11 Porque, ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha dado;
13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por humana sabiduría, sino con las enseñadas por el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

11 Pues ¿quién de los hombres sabe lo íntimo del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así también, nadie ha conocido las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos concedió gratuitamente.
13 Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, adaptando lo espiritual a lo espiritual.
14 Pero un hombre natural° no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él
Hebreos 10:11-12
11 Así que todo sacerdote se presenta cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados.
12 Pero Cristo, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, se ha sentado a la diestra de Dios,

11 Y todo sacerdote en verdad está de pie día tras día ministrando y ofreciendo repetidamente los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados.
12 Pero Éste, habiendo ofrecido un solo sacrificio para siempre por los pecados, se sentó a la diestra de Dios,
10.11 Nótese que el sacerdote (de un ministerio ineficaz) está de pie. Jesús, en cambio, habiendo hecho su sacrificio (eficaz) una vez por todas, se sentó…
10.12 El aoristo es importante aquí. No se ha sentado, sino se sentó. Dando a entender que ya no se vuelve a ofrecer en sacrificio, en contraste con el sacerdote que está de pie día tras día v. 11. 10.12-13; Sal.110.1.

Hay muchos más cambios pero para no hacer esto más largo, creo que los expuestos son suficientes para notar la deficiencia de la versión oficial de la Iglesia.


¿Por qué es importante una buena versión de la Biblia? Parte I

23 de febrero de 2015


Las Bases Textuales de la Biblia. 

La composición que hoy conocemos como La Biblia está conformada por 66 libros (39 del AT y 27 del NT) cuyo número fue reconocido tras varios concilios, siendo el último el de Trento en el siglo XVI en donde por fin se aceptaba al libro de Apocalipsis, para conformar el así llamado canon de la Escritura.
Desde Job, su libro más antiguo (1900 a.C.), hasta el Apocalipsis (90 d.C.) los libros se escribieron en hebreo (con algunas palabras arameas) y griego koiné en un lapso de casi dos milenios. Fueron realizados en tres continentes: Asia (Menor), África y Europa, por no menos de 40 autores de distintos rangos sociales, oficios y profesiones, cuya mayoría no se conoció entre sí, aunque hablaron sobre temas de extraordinaria similitud, principalmente acerca de las cosas por venir. Cuando toda esta diversidad de personalidades, tiempo y espacio coinciden de manera tan exacta en el cumplimiento de sus aseveraciones, las cualidades que resaltan del Libro son su maravillosa
unidad, autoridad y trascendencia.
Ahora bien, el lector ha de estar advertido que antes de traducir las palabras, frases y oraciones de la Escritura, el intérprete ha de interesarse por un problema precedente: ¿Cuál es el texto original del pasaje? Que tal pregunta debe ser hecha ¡y contestada! obedece a dos circunstancias:
a) ningún manuscrito original de la Biblia existe hoy,
b) las copias existentes difieren una de otra.
Al ser escritos en el frágil papiro, los originales pronto se destruyeron o extraviaron, y las copias manuscritas que existen exhiben múltiples diferencias. En el caso del Nuevo Testamento, los aproximadamente 5300 manuscritos existentes, presentan entre sí no menos de 250.000 variantes, que se acumularon durante los 14 siglos que duró el proceso de copiado manuscrito. Sin embargo, tanto en el caso del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento, los cambios introducidos, aunque numerosos y del interés más profundo, están muy lejos de afectar la estructura doctrinal de la Obra. Por otra parte, gracias a los hallazgos de la Arqueología Bíblica, juntamente con los esfuerzos de la Crítica Textual, se logró, desde mediados del siglo XIX hasta finales del siglo XX, la restauración de
arquetipos muy cercanos a los Autógrafos.

Transmisión y Alteración Textual. 

La historia de los principales hechos que forjaron la alteración en manuscritos bíblicos puede resumirse así: En los primeros días de la Iglesia Cristiana, luego que una Epístola era enviada, o después que un Evangelio era escrito, se elaboraban copias a fin de extender su influencia y beneficios a otras congregaciones. Era, por tanto, inevitable que tales copias contuvieran un relativo
número de diferencias en palabras con respecto a su original. La mayor parte de estas divergencias surgieron por causas accidentales, tales como confundir una letra o palabra con otra parecida. Si dos líneas paralelas de un manuscrito comenzaban o terminaban con el mismo grupo de letras, o si dos palabras similares se encontraban juntas en la misma línea, era fácil para el ojo del copista saltar del primer grupo de letras al segundo, y asimismo omitir una porción del texto. Inversamente, el escriba
podría regresar del segundo al primer grupo de letras y, sin querer, copiar una o más palabras dos veces. Asimismo, letras que se pronunciaban de igual manera, podían llegar a ser confundidas por los escribas oyentes. Tales errores eran casi inevitables dondequiera que se copiaban a mano largos pasajes, habiendo más posibilidades de que ocurrieran si el escriba tenía vista u oído defectuoso, si era interrumpido en su labor, o si por causa de fatiga estaba menos atento. Otras divergencias surgieron de intentos deliberados por suavizar formas gramaticales toscas, o por tratar de eliminar
partes que son real o aparentemente oscuras en el significado del texto. Algunas veces, un copista sustituía o añadía lo que le parecía ser una palabra o forma más apropiada, quizá derivada de un pasaje paralelo. De esta manera, durante los primeros años que siguieron a la conformación del Canon del NT, surgieron centenares—si no millares— de las llamadas variantes textuales.

Tipos de Texto. 

Igualmente, durante los primeros años de expansión de la Iglesia Cristiana, se desarrollaron los llamados textos locales. A las nuevas congregaciones establecidas en grandes ciudades, tales como Alejandría, Antioquía, Constantinopla, Cartago o Roma, se les proveían copias de las Escrituras en el estilo que era corriente en esa región. Al hacer copias adicionales, el número de lecturas especiales e interpretaciones eran conservadas y hasta cierto punto aumentadas, de tal manera que un tipo de texto peculiar a su región llegó a crecer y establecerse. El tipo de texto Alejandrino, siendo el más antiguo, es usualmente considerado como el mejor y más fiel en la preservación del original. Sus características son la brevedad y la austeridad. Hasta muy recientemente, los dos principales testigos del tipo de texto Alejandrino eran el códice Vaticano y el códice Sinaítico, manuscritos en pergamino de mediados del siglo IV. Sin embargo, con la aparición de importantes papiros a mediados del siglo
IX  ha sido posible inferir que el tipo de texto Alejandrino retrocede hasta principios del segundo siglo (125 d.C.). Otros tipos de texto son el Occidental, el Cesariense y el Bizantino. Este último es el más reciente de los tipos distintivos de texto del Nuevo Testamento. Lo caracteriza su esfuerzo por aparecer completo y explicativo. Los constructores de este tipo de texto intentaron, sin duda, pulir cualquier forma ruda del lenguaje, combinar dos o más lecturas discrepantes en una sola lectura expandida, y armonizar pasajes paralelos divergentes. Durante el período transcurrido entre el siglo VI hasta la invención de la imprenta en el siglo XV, el tipo de texto Bizantino fue el de mayor circulación, el más aceptado, y el reconocido como el texto autorizado por la Iglesia de Roma.

El Textus Receptus. 

Paradójicamente, el tipo de texto Bizantino fue también el que sirvió de base para las traducciones Protestantes del Nuevo Testamento. Esta base textual griega fue editada e impresa en 1517 por el famoso humanista Desiderio Erasmo de Rotterdam. Sus subsecuentes ediciones fueron ampliamente difundidas, y fue aceptado como el texto normativo para la Iglesia Protestante, el cual llegó a ser
reconocido por el nombre latino de Textus Receptus. La obra de Erasmo sirvió como base textual de traducción a la mayoría de los idiomas vernáculos de Europa. Fue editada cinco veces, y más de treinta ediciones fueron realizadas sin autorización en Venecia, Estrasburgo, Basilea, París y otros lugares de Europa. Subsecuentes editores, a pesar de haber realizado un número considerable de alteraciones arbitrarias, reprodujeron vez tras vez esta adulterada forma de base textual griega, asegurándole una preeminencia tal, que hasta principios del siglo XX, llegó a aceptarse como texto
normativo del Nuevo Testamento. Tan supersticiosa e inapropiada ha sido su inmerecida reverencia, que los intentos por criticarlo o enmendarlo son todavía considerados como un sacrilegio, todo esto a pesar de que su base textual es esencialmente un manojo (¡seis!) de manuscritos tardíos (¡siglo XII!) escogidos al azar y, por lo menos en una docena de pasajes, su lectura no está respaldada por ningún manuscrito griego conocido hasta el presente. Aun así, este Textus Receptus ha resistido durante casi
500 años (y aún resiste) en ser desplazado a favor de la verdadera Base Textual Griega, y hoy, encubierto bajo su nuevo nombre de Texto Mayoritario, trata de retomar su primacía, y sigue obstaculizando el camino de todo esfuerzo por restaurar la genuina Palabra de Dios.

Restauración Textual. 

Durante los siglos XVII y XVIII los eruditos recaudaron información de muchos manuscritos griegos, pero con la excepción de dos o tres editores que tímidamente se atrevieron a corregir algunos de los más vocingleros errores del Textus Receptus, esta degradada forma de texto continuó siendo reimpresa edición tras edición. No fue sino hasta la primera parte del siglo XIX, cuando a los
eruditos bíblicos se les reconoció haberse apartado totalmente del Textus Receptus para demostrar, por comparación de manuscritos, cómo éstos se podían retrotraer hasta sus arquetipos perdidos e inferir así su condición y paginación.
Un profundo movimiento en pro de la restauración del Texto Sagrado dio comienzo en la primera mitad del siglo XIX, y mediante los esfuerzos de destacados críticos textuales, que por razones de oportunidad es imposible mencionar ahora, se extendió hasta nuestro tiempo. A partir de entonces se presentan ediciones de la Biblia en sus idiomas originales y se evalúan al mismo tiempo los grandes descubrimientos de la arqueología bíblica, en los cuales aparecieron documentos manuscritos mucho más antiguos de aquellos que conforman el tipo de texto Bizantino. Gracias a ello, ha sido posible editar el Texto Sagrado con palabras que se acercan hoy más que nunca a las del Original. Estas bases textuales de la Biblia vienen siendo plasmadas en las ediciones críticas de la Biblia Hebraica Stuttgartensia (Antiguo Testamento) y del Novum Testamentum Græce (Nuevo Testamento) Pero aun así, no obstante la excelencia, erudición y noble propósito que guía a estas Ediciones, es importante destacar que el creciente número de sus revisiones denota un necesario proceso de perfeccionamiento que obviamente el Original no necesitaría.

Lamentablemente, muchos Santos se resienten a usar otra Biblia que no sea "la oficial" y que como ya hemos visto es una de las peores versiones que existe ya que está basada en el Textus Receptus o como quieren llamarlo ahora el Texto Mayoritario.
¿Pero no está usando la Iglesia la versión 2009 que es la mejor revisión de la Reina-Valera? Sí y no. Si, oficialmente se usa la versión Reina-Valera y No, no es la mejor versión. Como hemos aprendido, el manuscrito mas antiguo es del siglo XII y no se comprobó su exactitud ni fiabilidad.
En el próximo artículo explicaré como se hizo la traducción del 2009 que usamos los santos hispanohablantes y detallaré ejemplos de la mala traducción de nuestra versión a tenor de los últimos descubrimientos bíblicos en materia de escrituras.

¿Qué quiso comunicar Jesús con la parábola del Buen Samaritano?

20 de diciembre de 2014


Quien no ha escuchado alguna vez la enternecedora parábola del Buen Samaritano que se registra en Lucas 10:25-37. Se nos ha enseñado que es una parábola del servicio del semejante por encima de todas las cosas. También sobre la hipocresía delos líderes que se las daban como los mejores cumplidores de la ley y a la hora de la verdad, no cumplen con uno de los mandamientos más importantes y básicos, el amor al prójimo. Pero si nos fijamos en los elementos de la parábola podemos ver que la intención del Salvador no era el enseñar solo el servicio al prójimo sino que se esconde un significado aún más profundo escondido en la historia. 
Veamos como empieza la historia:
25 Y he aquí, un intérprete de la ley se levantó y dijo, para tentarle: Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?
Es curioso que nuestro primer personaje era un interprete de la ley. Un fariseo o un escriba que conocía perfectamente la ley de Moisés y la enseñaba e interpretaba al pueblo. Y el versículo nos informa que la pregunta no era sincera sino que era para tentar al Salvador. Por tanto, tenemos a un fariseo o escriba tentando al Señor con una pregunta cuya intención es maliciosa. Cuando este interprete de la ley se justificó con la pregunta ¿quién es mi prójimo? El Salvador en el versículo 30, empieza a relatar la parábola.
30 Y respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
 He resaltado la frase dejándolo medio muerto porque es crucial para nuestro estudio. ¿Cómo estaba el protagonista de la historia? Medio muerto. ¿Por qué es esto importante? La respuesta la encontramos en Levítico 21 habla de la santidad de los sacerdotes y en el versículo 11 dice:
 11 ni entrará donde haya alguna persona muerta; ni por su padre ni por su madre se contaminará.
Tenemos aquí que si un sacerdote toca un cuerpo muerto se vuelve una persona contaminada y el resultado de esto se encuentra en Levítico 22: 3,5-7.
 Diles: Todo hombre de toda vuestra descendencia en vuestras generaciones que se acerque a las cosas sagradas que los hijos de Israel consagran a Jehová, teniendo impureza sobre sí, será excluido de mi presencia. Yo Jehová.
 o el hombre que haya tocado cualquier reptil, por el cual haya quedado impuro, u hombre por el cual venga a ser impuro, conforme a cualquier impureza suya,
 la persona que toque cualquiera de estas cosas será impura hasta el atardecer, y no comerá de las cosas sagradas excepto que haya lavado su cuerpo con agua.
 Y cuando el sol se ponga, quedará limpio, y después comerá las cosas sagradas, porque su alimento es.
 Entonces aprendemos de Levítico que según la ley de Moisés, si una persona, más aún un sacerdote, toca un cuerpo muerto, aquella se contamina y no puede oficiar en el templo hasta que se purifique. ¿Por qué es importante este detalle? Porque el interprete de la ley podía haber dicho a Jesús que el sacerdote y el levita estaban justificados por la Ley de Moisés ya que el hombre estaba medio muerto y la única manera de comprobarlo era tocándolo y como no sabían si ya había expirado, la mejor opción era no arriesgarse para no quedar impuro y contaminado, no pudiendo entonces oficiar en el santuario. ¿Por qué teniendo la Ley a su favor no la usó para defenderse? Recordemos que estaba tentando a Jesús por lo que pudo corregir al Señor? ¿Será porque el Salvador tenía otra cosa en mente y la parábola no está hablando del servicio al prójimo y este interprete de la Ley se dió cuenta y por eso enmudeció y escuchó el relato hasta el final? Veamos pues la parábola despacio:
 30 Y respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
Un hombre, ¿quien era ese hombre? Adán que es el arquetipo de todos nosotros. En el templo todos somos Adán (o Eva si es mujer).
Descendía de Jerusalén. ¿Que representa Jerusalén? Era la ciudad santa (Isaias 52:1, 2 Nefi 8:24) y también podía simbolizar el trono de Dios Jer 3:16-17. Por tanto, representa donde Dios vive o mora. También tenemos Jericó. ¿por qué menciona Jericó y no Nazaret o Capernaum? Porque Jericó es una ciudad que está situada a 240 metros bajo el nivel del mar y es la ciudad más baja de la tierra. Vemos pues que no es casual el que Cristo tomara estás dos ciudades. Entonces con los datos que tenemos la enseñanza de Jesús es que Adán de la presencia de Dios o preexistencia (Jerusalén) bajo al mundo caído (Jericó), Los ladrones representa el pecado. Y lo dejaron medio muerto es decir las consecuencias del pecado.
 31 Y aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino y, al verle, pasó de largo.
El sacerdote representa la Ley
32 Y asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, al verle, pasó de largo. 
El Levita representa los profetas. ¿Qué hicieron ambos? Pasar de largo porque ellos no pueden salvar. ¿Quien es el que nos salva? Pues el versículo siguiente lo dice:
 33 Mas un samaritano que iba de camino llegó cerca de él y, al verle, fue movido a misericordia;
El Samaritano es el propio Cristo. ¿y que hace?
34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole sobre su propia cabalgadura, le llevó al mesón y cuidó de él.

Se acerca al moribundo y lo lava (el vino se usaba para lavar en esa época), lo unge y le venda las heridas. Esta describiendo las ceremonias de las iniciatorias del templo, lavamiento, unción y vestir con el garment. El Mesón representa la Iglesia donde el lo cuida.
 35 Y otro día, al partir, sacó dos denarios y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamelo; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando vuelva.
¿Por qué saca dos denarios y no tres o un talento? Porque los dos denarios era el pago que se hacía en el templo por la redención . El mesonero representa a los líderes y el Samaritano promete volver es decir la Segunda Venida.
¿Qué es lo que estaba enseñando Jesús al interprete de la ley? Pues de una forma subliminal, le estaba enseñando el plan de salvación. Por eso, no pudo replicar con la Ley de Moisés porque se dió cuenta desde el principio que los tiros iban por otro lado.

Esto es un claro ejemplo de enseñanza esotérica del propio Cristo para ocultar sus verdaderas enseñanzas de los que no estaban preparados para recibir la Palabra. Mateo 13:10-17
 10 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?
 11 Y él, respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es concedido saber los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no les es concedido.
 12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
 13 Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden.
 14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice:De oído oiréis, y no entenderéis;y viendo veréis, y no percibiréis.
  15  Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,y con los oídos oyen pesadamente,y han cerrado sus ojos,no sea que vean con los ojos,y oigan con los oídos,y entiendan con el corazón,y se conviertan,y yo los sane.
 16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
 17 Porque de cierto os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.
Entonces con esta parábola, aprendemos que las Escrituras pueden contener más de un significado y que se necesita la ayuda de Dios para poder disfrutar de los mensajes ocultos o misterios de Dios que el Señor dejó en sus parábolas.

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